Eso permitirá elaborar un programa individual de revisiones, tratamientos y hábitos de vida saludable para cada mujer.
El objetivo es mejorar nuestra calidad de vida. Por eso, acude a tu ginecólogo en cuanto comiences a notar alguno de los síntomas de la menopausia: reglas irregulares, exceso de calor, cambios de humor... Juntos estableceréis un programa de tratamiento adecuado a tu perfil.
“En el caso de la depresión, el ginecólogo desempeña una labor fundamental, ya que tiene que saber distinguir entre esta patología y las alteraciones del ánimo”, indica el doctor Ferrer. En este sentido, Cano resalta que la depresión es un trastorno más grave y conlleva tanto síntomas psíquicos y físicos, como problemas en las relaciones, pérdida de peso y de apetito. Ésta se trata con antidepresivos y terapia. Pero las alteraciones del estado del ánimo mejoran con la terapia hormonal en las mujeres en las que este tratamiento está indicado, y siempre que conozcan los efectos secundarios y acepten seguir esta terapia.
¿Puedo someterme a terapia sustitutiva?
Primero deberás realizar las siguientes pruebas médicas, para calibrar los posibles efectos secundarios:
Anamnesis: Tu ginecólogo te preguntará sobre tu edad, tu ciclo menstrual (inicio, regularidad, fin), embarazos, enfermedades o la posibilidad de padecer o tener antecedentes de cáncer hormono dependiente, como cáncer de mama o de ovario.
Exploración física general: Buscará posibles alteraciones, como bultos en el cuello, nódulos en las mamas y palpación de huecos axilares, abultamiento en el vientre, detección de varices, anomalías respiratorias o evaluación de la tensión arterial.
Pruebas analíticas: Es preciso realizar la determinación de niveles plasmáticos de lípidos, función hepática, etc.
Examen ginecológico: Explorará los genitales externos, de la vagina y del cérvix uterino. Realizará un tacto vagino-abdominal para evaluar la morfología y características del útero y de los anejos.
Densitometría: Detecta la densidad de la masa ósea y comprueba la posible presencia de osteoporosis.
Haga click aquí para leer más artículos de ar-revista.com