Escrito por Dr. Ramón Ramos Pérez hace alrededor de 5 horas
Intentaré dar algunas pistas y consejos para que todos tengamos presente qué hacer ante situaciones especiales y estresantes de cierta gravedad, frente a personas que necesitan de nuestra ayuda de forma urgente. Convulsiones o espasmos.
Ante las convulsiones nunca debemos sujetar a una persona que manifieste espasmos fuertes o notorios.
Es importante alejar objetos que puedan facilitar autolesiones, es decir que puedan ser dañinos e introducir algo (libro de cierto grosor o una cartera gruesa) en la boca del paciente que impida que se muerda la lengua.
Sólo en el caso de de convulsiones moderadas o de espasmos en los niños puede ser de ayuda sujetar ligeramente a la persona afectada para contener algo las contracciones musculares.
Debemos intentar evitar las mordeduras la lengua, las opresiones sobre el cuerpo y las contusiones.
Una vez que las convulsiones han cesado, se debe colocar al enfermo en posición de recuperación:
Con la cabeza girada hacia un lado y la pierna y el brazo de ese mismo lado doblados.
El otro brazo y la otra pierna deben permanecer extendidos. Esta es la posición en la que una persona que permanece inconsciente o fuera de control puede respirar más cómodamente y d forma más fácil y generosa. Igualmente de esta forma si el afectado llega a vomitar evitamos que pueda ahogarse.
Lo más recomendable es avisar a un médico de forma inmediata y al mismo tiempo a una ambulancia, así como permanecer cerca del afectado hasta que recobre la consciencia o despierte.
Las convulsiones o espasmos que no cesan deben considerarse graves y por lo tanto necesitan ser atendidas de forma urgente, dado que pueden darse lesiones cerebrales serias e incluso la vida del afectado puede peligrar. Estos casos se dan en caso en los que los espasmos o convulsiones duren una hora, cosa poco frecuente.
Es también importante en todos los casos de emergencia mantener la calma y dejar respirar. Las personas solemos tender a la histeria y a cubrir a quien está tumbado y afectado por algo que no conocemos, pero lo que nunca ayudará son los nervios o que no corra el aire.
Como resumen podemos decir que es conveniente reaccionar sin demasiada prisa pero sin ninguna pausa.
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