Nutrición sana
Come lo que te pida tu actividad
SI PASAS MUCHAS HORAS FUERA
Cuando no se tienen horarios fijos, se puede caer en la tentación de eliminar la comida del mediodía para ganar tiempo. Por tanto, llegarás a la cena desfallecida y comerás más. Algunas personas que pasan mucho tiempo fuera de casa (azafatas, ejecutivas, comerciales) sufren carencias de vitaminas o minerales.
Qué tomar a diario: Si quieres mantener tu figura dedica al menos 40 minutos a comer, intenta que sea siempre a la misma hora e ingiere los alimentos despacio. Asegúrate de tomar todos los días un yogur (si es bio, mejor, pues regulará el intestino) y un par de frutas. No olvides las legumbres, al menos dos veces por semana.
Prohibido: El alcohol, los fritos y comer a deshoras; terminarás picando.
PARA LOS CASOS DE GRAN DESGASTE FÍSICO
Si tu cuerpo y tu mente tienen que estar en constante actividad (es el caso de profesoras, amas de casa, trabajadoras manuales), has de alimentarte con más asiduidad para que no quedarte sin energía.
Qué tomar a diario: Lo importante es hacer cinco comidas al día. En el desayuno, toma cereales integrales y en la merienda algo dulce (un bollo, galletas, fruta).
Prohibido: Abusar de la carne, sobre todo si es muy grasa. Busca la energía en la combinación de pasta y arroz integrales con pescados y legumbres.
CUANDO TIENES HORARIO NOCTURNO
Trabajar de noche (enfermeras, médicos, vigilantes) no es saludable porque nuestro cuerpo está diseñado para dormir con la oscuridad y trabajar con la luz. Contrarresta las desventajas del horario cuidando tu dieta (¡ojo con los bocadillos) y sé fiel a tus horarios.
Qué tomar a diario: Las frutas y verduras frescas han de ser la base de tu alimentación pues la falta de luz hace que sintetices peor las vitaminas, por lo que necesitas un aporte extra.
Prohibido: Más de dos tazas de café (o bebidas excitantes) al día. Dan bajonazo a la larga.
Textos: Paula López
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