¡Abre la despensa!
Para las estrías. Mezcla medio aguacate, una cucharada de limón y otra de miel y aplica la pasta resultante sobre las estrías con un masaje, éstas se atenuarán poco a poco.
Da volumen a tu pelo. Si no tienes espuma para el cabello y necesitas darle volumen, haz lo siguiente: vierte cerveza en las manos y repártela por el pelo. El resultado será el mismo que si te hubieses puesto fijador, aunque el olor, sintiéndolo mucho, no se parece en nada.
Combate las durezas. Una idea estupenda para eliminar las durezas de codos y tobillos es lavar a diario esas zonas con unas hojitas de té. Esta planta previene la queritinización.
Crea tu propia cera. ¿Se te ha terminado la cera depilatoria? Fabrícala tú misma, haciendo lo siguiente: calienta a fuego lento litro y medio de agua y 20 cucharadas de azúcar. Una vez obtenido un caramelo amarillento y untuoso, añade el zumo de un limón y remueve sin parar para que quede más líquido. Déjalo enfriar un poco y actúa con la pasta como lo harías con la cera tradicional. Extiéndela con una espátula y arráncala con un inevitable tirón seco.
Hidrata tus labios. Si notas que están secos y con arruguitas, extiende sobre ellos una capa de miel y déjala actuar durante 30 minutos. Después retírala con agua tibia. La miel hidratará los labios y los dejará suaves y sedosos.
Contra la piel seca. Lo mejor para pieles deshidratadas es esta mascarilla: mezcla un yogur natural con un pepino triturado y extiende el resultado por la cara. Déjala actuar durante 20 minutos y aclara con agua fría.
Una exfoliante de primera. Si añades tres cucharadas de sal marina a medio vasito de aceite obtendrás una eficaz exfoliante de cara y cuerpo.
Brillo para tu pelo. Bate dos huevos y una cucharada sopera de ron, fricciona el cabello con la mezcla y déjala actuar. Aclara bien con abundante agua fría. Tu pelo quedará deslumbrante.
Manos de cine. Para que tus manos no tengan un aspecto triste y apagado (con grietas y rojeces), mezcla un trozo de patata cruda rallada con aceite de oliva hasta obtener una pasta homogénea. Úntate las manos con ella una vez cada dos días y déjala actuar. Las grietas desaparecerán y la piel volverá a estar suave y muy brillante.
Andrea Acha
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