El té blanco fue patrimonio exclusivo de los emperadores chinos. En este caso se utiliza como complemento de una dieta variada y baja en calorías.
Observaciones: Es importante beber 4 tazas de té blanco al día (desayuno, comida, merienda y cena), ingrediente estrella de una alimentación rica en hidratos de carbono (arroz, pasta, legumbres y pan integral) y vegetales, junto con el consumo restringido de proteínas a base de pescado y huevos.
Características: Junto a su poder adelgazante, el té blanco acelera el metabolismo, favoreciendo la reducción de grasa corporal y colesterol. Depurador, desintoxicante, estimula también las secreciones digestivas, con lo que facilita la digestión de los alimentos grasos.
Desayuno:
1 Taza de té blanco con zumo de naranja o 1 fruta, 1 rebanada de pan integral tostado o dos barritas.
Comida:
Ensalada de pasta fría
Ensalada de arroz, arroz con verduras y tortilla.
Se complementa con una pieza de fruta y una taza de té blanco.
Cena:
Ensalada, sopa de arroz con pescado a la plancha y lechuga
Ensalada de lentejas con verduras o ensalada de pasta fría con hortalizas.
Se complementa con una pieza de fruta y una taza de té blanco.
Nota: Las verduras han de comerse crudas o hervidas.
La dieta del té blanco es muy depurativa y resulta efectiva para bajar de peso.
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