Para evitar los catarros
Con la llegada del frío, la despensa es el mejor recurso para evitar resfriados y cuidar la salud. Resulta imprescindible incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina C, como cítricos y kiwis. También ayudan los productos con lactobacilus (tipo Actimel) que activan nuestras defensas.
Cárgate de energía
Eso sí, para hacerlos más digestivos y ligeros, compénsalos añadiéndoles verduras de hoja verde, como espinacas, berza o acelga. Si guisas cantidades grandes, los podrás congelar, ya que no pierden nada de su sabor. Para cuidar tu peso, tómalos como plato único con dos piezas de fruta fresca de postre.
El desayuno perfecto
El desayuno es una de las comidas más importantes del día, así que no te lo saltes. Para que sea completo debe incluir fruta (en pieza o en zumo), lácteos (leche, queso, yogur...), e hidratos de carbono (pan, cereales...). Si estás a dieta elige productos desnatados e integrales.
Para quitarse los kilos de más
Las verduras de otoño son perfectas para perder peso; eso sí, hervidas un momento para que conserven sus vitaminas y sean más digestivas. Elige carnes poco grasas, como el pollo, el pavo o el conejo, y opta por preparaciones al horno, al vapor, en papillote o a la plancha, que no necesiten añadido de grasa para cocinar.
Infusiones,?buenas para todo
Para hacer bien la digestión tras una comida pesada, toma una infusión de manzanilla con anises; de menta, de hinojo, de comino o de salvia. Para relajarte: tila, valeriana o melisa. Para depurar el organismo, lo mejor, un té verde o rojo.
Setas, el bocado gourmet del otoño
Es el momento para consumirlas frescas. Si las recoges tú sigue las precauciones habituales y jamás cojas ninguna que no conozcas. A la hora de limpiarlas, hazlo con delicadeza y no las dejes en remojo, pues absorben agua y pierden sabor y aroma. Salteadas, a la plancha o en guisos resultan deliciosas.
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